El despido objetivo en farmacia es una modalidad de extinción del contrato de trabajo que puede aplicarse cuando existe una causa real prevista por la ley. Sin embargo, no basta con que esa causa exista: el titular de la farmacia también debe acreditarla correctamente para que el despido sea válido.
En este artículo explicamos qué es un despido objetivo en farmacia, cuáles son las causas objetivas que pueden justificarlo y por qué la prueba resulta determinante para evitar que el despido sea declarado improcedente.
Además, veremos un caso práctico que demuestra la importancia de redactar correctamente la carta de despido y de contar con un asesoramiento especializado durante todo el procedimiento.
¿Qué es un despido objetivo en farmacia?
Un despido objetivo permite finalizar un contrato de trabajo cuando existe una causa real que justifica esa decisión.
No se produce porque el trabajador haya cometido una falta, sino porque la farmacia atraviesa una situación que hace necesario reorganizar el negocio o amortizar un puesto de trabajo por alguna causa económica, técnica, organizativa o productiva.
El artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores recoge los casos en los que puede aplicarse. Entre ellos se encuentran:
- La ineptitud del trabajador, conocida después de su incorporación.
- La falta de adaptación a cambios técnicos en su puesto.
- La necesidad de amortizar un puesto de trabajo por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas.
Tipos de causas del despido objetivo en farmacia
Existen distintos tipos de causas que pueden justificar un despido objetivo en farmacia. Estas se clasifican en causas económicas, técnicas, organizativas y productivas.
Causas económicas
Se producen cuando la farmacia atraviesa una situación económica negativa que obliga a reducir gastos para mantener la viabilidad del negocio.
En estos casos, será necesario aportar documentación que permita acreditar esa situación económica.
Causas técnicas
Se producen cuando existen cambios en los medios, herramientas o sistemas de trabajo que hacen necesaria una reorganización de la farmacia y afectan a determinados puestos.
Causas organizativas
Tienen lugar cuando se modifica la forma de organizar los recursos humanos o materiales de la farmacia y el mantenimiento de un puesto deja de responder a las necesidades reales del negocio.
Uno de los posibles supuestos es la reducción del horario de apertura, que puede hacer necesaria una reorganización de la plantilla. Puede ampliar esta información en nuestro artículo sobre despido por reducción de horario en farmacia.
Causas productivas
Se producen cuando existen cambios o una disminución en la demanda, las ventas o la actividad de la farmacia que hacen necesario adaptar la plantilla.
Ejemplo práctico sobre un despido objetivo en farmacia
En este caso, una carta de despido mal formulada dio lugar a la impugnación del despido por parte del trabajador.
La comunicación extintiva indicaba:
“En cumplimiento de la normativa laboral vigente, le comunicamos que el contrato que tiene usted suscrito con nosotros se extingue en tal fecha…, por despido objetivo por necesidad de amortizar su puesto de trabajo como técnico en farmacia”.
La farmacia había sido adquirida recientemente por una Comunidad de Bienes formada por dos titulares farmacéuticos. Tras la adquisición, los nuevos titulares analizaron la organización de la farmacia y consideraron que sus necesidades de personal eran distintas de las del anterior titular.
La farmacia disponía de datos y estudios que podían justificar la necesidad de amortizar el puesto de trabajo. Sin embargo, esa información no se incorporó a la carta de despido.
El trabajador recibió la indemnización correspondiente a un despido objetivo: 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. En este caso, la indemnización fue de 7.474,25 €, frente a los 13.287,24 € que habrían correspondido por despido improcedente.
El trabajador impugnó la decisión al considerar que la comunicación era demasiado genérica y no explicaba con suficiente precisión los motivos de la extinción. Esta falta de información le impedía conocer y defenderse frente a la causa alegada.
El Juzgado de lo Social estimó la reclamación y declaró el despido improcedente, obligando a los titulares de la farmacia a abonar la diferencia indemnizatoria.
Este ejemplo demuestra que no basta con que exista una causa objetiva. También es imprescindible explicarla y acreditarla correctamente en la carta de despido. De lo contrario, la extinción puede terminar siendo declarada improcedente, con el consiguiente aumento del coste para la farmacia.
¿Tiene dudas sobre un despido objetivo en su farmacia?
Nuestro equipo laboral, como asesoría especializada en farmacias, puede estudiar su caso, revisar si existe una causa objetiva y ayudarle a cumplir correctamente todos los requisitos legales, también en situaciones relacionadas con los despidos en la venta de farmacia.

Preguntas frecuentes sobre el despido objetivo en farmacia
¿Qué indemnización corresponde en un despido objetivo en farmacia?
Con carácter general, la indemnización es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
¿Qué ocurre si la carta de despido no explica bien la causa?
Si la comunicación es genérica, imprecisa o no permite al trabajador conocer los motivos concretos del despido, este puede ser impugnado y declarado improcedente.
¿Es suficiente con que exista una causa objetiva?
No. Además de existir una causa real, la farmacia debe poder acreditarla documentalmente y explicarla correctamente en la carta de despido.
¿Una reducción del horario de apertura puede justificar un despido objetivo?
Puede justificarlo cuando implique una necesidad real de reorganizar la plantilla y amortizar un puesto de trabajo. La farmacia deberá demostrar esa necesidad y su relación con la reducción del horario.
¿Puede aplicarse un despido objetivo después de comprar una farmacia?
Sí, pero el cambio de titularidad por sí solo no justifica el despido. Los nuevos titulares deberán acreditar que existen causas económicas, técnicas, organizativas o productivas que hacen necesaria la amortización del puesto.
¿Qué diferencia hay entre un despido objetivo y uno improcedente?
El despido objetivo se basa en una causa prevista legalmente y tiene una indemnización de 20 días por año trabajado. El despido improcedente se produce cuando la causa no se acredita o no se cumplen los requisitos legales y conlleva una indemnización superior.






