Salario Emocional en la farmacia: la sensibilidad en el sueldo

SALARIO EMOCIONAL farmacias

El salario a final de mes ya no es lo único importante para los empleados de la farmacia. A lo largo de este artículo veremos otra serie de factores que influyen tanto en su satisfacción como en su implicación en la botica y que podemos recoger en el “salario emocional”.

¿En qué consiste exactamente el salario emocional?

El salario emocional son todos aquellos beneficios no monetarios que una farmacia ofrece a sus empleados, además de su sueldo a final de cada mes.

A día de hoy, los empleados, en nuestro caso de farmacia, buscan trabajos en los que, además de cobrar un salario, puedan crecer como personas.

Estamos en una época en la que, cubiertas nuestras necesidades más básicas, damos tanto o más valor a la conciliación de la vida familiar y laboral que al salario.

Llegado a este punto, el titular farmacéutico debe cambiar su enfoque y, además de la motivación pagando un salario según convenio y, quizá también un variable en función de ventas, debe mirar, sobre todo, cómo hacer para retener el talento de sus trabajadores.

La productividad ya no consiste en echar horas para cubrir expediente y si en echar horas donde “nos venimos arriba”: horas de calidad, donde la implicación personal, la creatividad y el espíritu de colaboración primen sobre la competitividad o el cubrir tiempo automatizado y de rutina.

Mayor implicación, ¿cómo se consigue?

En la mayoría de los casos, cuando el titular ofrece lo mejor de sí mismo, recibe una mayor implicación. Esto se traduce en un trato más humano y cooperativo.

Según nuestra experiencia, entre las gratificaciones estrella que los integrantes de un grupo aprecian y que, sin duda, contribuirán a una mayor productividad global están:

  • La flexibilidad en el horario: Aunque exista un horario marcado, hay que ser flexible a la hora de, por ejemplo, permitir a un empleado salir en horas de trabajo para atender a un hijo enfermo. Seguramente, cuando haya que volcarse más en las tareas encomendadas ése empleado tendrá menos reticencias para hacerlo.
    En estos casos viene genial el registro de horarios, donde no habrá dudas sobre si el número de horas está cumplido. Este nos permitirá cierta flexibilidad -llego tarde por un atasco, pero gestiono el stock tras cerrar la farmacia-.
  • La cooperación frente a la competencia, la puesta en común del talento.
  • Reparto de beneficios en las ventas

Pero existen muchas más formas de gratificar o contribuir al bienestar y a la productividad. Estas son algunas de ellas:

1. La oportunidad de ser único dentro de la farmacia

Cierto es que la farmacia no es una gran empresa donde las oportunidades de escalar puesto constituyan un incentivo. Sin embargo, y dándole la vuelta a la ventaja de ser pequeñas empresas, podemos, por ejemplo, incentivar la formación de las personas en función de sus habilidades o gustos.

A su vez, cierta especialización dentro de la propia farmacia favorecerá la individualización. Cada persona se convierte en única dentro de la farmacia y asume responsabilidades particulares. Al mismo tiempo, el conocimiento posibilita el cambio, siempre enemigo de la rutina y amigo de la expansión.

2. Buen ambiente laboral

Hay estudios que afirman que la mitad de los trabajadores abandonarían su puesto de trabajo por un mal ambiente laboral.

Y esto, ¿cómo se consigue? Aceptando el error como parte de un aprendizaje, propiciando el trabajo en equipo y fomentando el intercambio de opiniones entre los que incluimos la crítica constructiva. Huyamos, eso sí, de las faltas de respeto o las continuas e improductivas lamentaciones.

Fomentar el trabajo en equipo y desarrollar unos valores propios que definan a la farmacia y, por tanto, al grupo, hará que tanto el trabajador como el titular se sientan parte de un proyecto de similares valores y creencias, de iguales objetivos y metas.

Para eso, previamente el titular tendrá que hacer un ejercicio de autorreflexión sobre cuáles son sus metas, objetivos y valores. En base a eso, hacer una buena labor de selección de personal, en un principio, y después, mediante la criba que no debe demorarse en falta de actuaciones o indecisiones.

3. Conciliación laboral y familiar

La vida del trabajador, ni acaba, ni empieza en el trabajo o, no debiera. Horarios de trabajo flexibles, días libres que compensan las horas extras trabajadas, la posibilidad real de conciliar vida personal y laboral, son algunas de las claves de éxito en el rendimiento y mayor creatividad en el trabajo.

Quedan descartados los excesos y las infatigables horas solo y exclusivamente dedicadas a trabajar, pues, a la larga, pasan factura.

Por supuesto, también las compensaciones por un esfuerzo o resultado extraordinario, que puede ser en incentivos salariales pero también en celebrar de manera formal o informal determinado aumento en el nivel de ventas o trabajos extraordinarios hacia el cliente o hacia la propia oficina de farmacia.

La calidad de vida es un punto muy relevante a la hora de elegir o permanecer en un trabajo.

4. Ser parte de las decisiones de la empresa

Dentro de cierto grado de especialización del que hablábamos al principio, al empleado se le debe dejar ser Rey en su Reino, permitiendo que la forma de hacer y decidir partan de él. Aumentamos así el grado de implicación y de responsabilidad y, al mismo tiempo, la satisfacción por un trabajo propio bien hecho.

Eso sí, las reuniones con el resto del grupo y con el propio titular le ayudaran a modular las decisiones respecto a cambios de rumbo o de paradigma en cuestiones cuya importancia requiera de consenso o aportación de otros miembros.

Conclusión: el salario también entiende de sentimientos

“El dinero no es lo todo” ni dentro ni fuera de la farmacia. Ni para titular, ni para empleado farmacéutico. Antes que nada, todos, boticarios o no, somos personas. Cuidar el lado humano es fundamental a nivel personal, pero en lo profesional, además, puede marcar la diferencia.

En Gómez Córdoba llevamos más de 50 años trabajando con oficinas de farmacia, ¿le podemos ayudar?

Acerca de Rosa Gómez Soto

Socio -fundadora del despacho especializado en oficinas de farmacia s Gómez Córdoba Abogados desde 1994. Empecé en el departamento comercial con traspasos de farmacia y, posteriormente, asesoría fiscal. En la actualidad dirijo a un grupo de profesionales especializados en las distintas disciplinas que intervienen en la compraventa de farmacias y en la correcta gestión fiscal, contable, laboral y jurídica de farmacias:

2 Replies to “Salario Emocional en la farmacia: la sensibilidad en el sueldo”

  1. Buen articulo, es lo que estoy haciendo en mi farmacia.
    También, para que espabilen un poco, se sientan parte del todo y tomen sus propias decisiones, les digo que “hagan lo que hagan les voy a regañar igual”, que lo importante es que decidan que hacer por ellos mismos.
    Luego si se equivocan pues no regaño, yo también lo hago.
    Saludos a Inmaculada y gracias.

Le agradeceríamos que dejase un comentario